Ya procesa 1,6 toneladas de residuos de la Fundación Triple A al mes.
OneFly es una empresa de biotecnología ambiental con sede en Barranquilla que resuelve el problema de los residuos orgánicos que hoy terminan en rellenos sanitarios, generando malos olores, líquidos contaminantes y emisiones de gases de efecto invernadero. Su tecnología central es la bioconversión: alimentar residuos orgánicos —provenientes de agroindustrias, supermercados y otros generadores, entre ellos la Fundación Triple A— con larvas de la mosca soldado negro (Hermetia illucens), un insecto cuya larva es capaz de consumir grandes cantidades de materia orgánica y transformarla en biomasa en pocos días. De este proceso se obtienen dos productos: proteína de larva deshidratada, utilizada como insumo para alimento de mascotas y de peces, y “frass”, un residuo sólido rico en nutrientes empleado como abono orgánico. OneFly opera bajo un modelo de negocio doble: cobra a los generadores de residuos por su recolección y procesamiento, y en paralelo vende la proteína y el abono a fabricantes de alimento animal y a productores agrícolas.
OneFly emplea un bioproceso de transformación de biomasa de insecto para producir un ingrediente proteico y un bioabono (biotecnología), y al mismo tiempo su modelo de negocio central consiste en recibir y valorizar residuos orgánicos de terceros que de otro modo irían a disposición final (aprovechamiento de residuos); por esta razón el emprendimiento se ubica en la intersección de ambas subcategorías.
Fuente: Informe Final de Ejecución, Innova Social 4.0.